Normalidad

Posted in Cosas, Personal, Reflexiones on abril 16, 2014 by Oier

Era ese llanto que sobreviene cuando uno se siente opacamente desgraciado. Cuando alguien se siente brillantemente desgraciado, entonces sí vale la pena llorar con acompañamiento de temblores, convulsiones, y, sobre todo, con público. Pero cuando, además de desgraciado, uno se siente opaco, cuando no queda sitio para la rebeldía, el sacrificio o la heroicidad, entonces hay que llorar sin ruido, porque nadie puede ayudar y porque uno tiene conciencia de que eso pasa y al final se retoma el equilibrio, la normalidad.

Fragmento sacado de el libro La tregua (Mario Benedetti).

Futuro

Posted in Cosas, Música, Personal, Reflexiones on abril 3, 2014 by Oier

Cuánto tiempo ha pasado desde los primeros errores,
del interrogante en tu mirada.
La ciudad gritaba y maldecía nuestros nombres,
jóvenes promesas, no, no teníamos nada.

Dejando en los portales los ecos de tus susurros,
buscando cualquier rincón sin luz.
“Agárrate de mi mano, que tengo miedo del futuro”,
y detrás de cada huida estabas tú, estabas tú.

Hago lo que puedo

Posted in Cosas, Personal, Propios, Reflexiones on abril 1, 2014 by Oier

¿Qué otra cosa puedo hacer? ¿Qué esperas que haga? Si me has dejado aquí vendido, solo con la soledad en este mundo solitario.

Me marean los días, el constante ir y venir las subidas y bajadas, el constante ánimo cambiante que agita mi cuerpo y mi mente y no me deja tranquilo ni un instante. Y tu sombra es más alargada que tu ausencia y el camino que tengo detrás es mayor que el que veo delante.

Después de tanto vagar, de tanto puentear, de tanto espejear, yo te busco, hasta debajo de la piel de las manzanas…

manzana

Lluvia

Posted in Personal, Poemas, Reflexiones on marzo 30, 2014 by Oier

Hoy llueve mucho, mucho,
y pareciera que están lavando el mundo
mi vecino de al lado mira la lluvia
y piensa escribir una carta de amor
una carta a la mujer que vive con él
y le cocina y le lava la ropa y hace el amor con él
y se parece a su sombra
mi vecino nunca le dice palabras de amor a la
mujer
entra a la casa por la ventana y no por la puerta
por una puerta se entra a muchos sitios
al trabajo, al cuartel, a la cárcel,
a todos los edificios del mundo pero no al mundo
ni a una mujer ni al alma
es decir a ese cajón o nave o lluvia que llamamos así
como hoy que llueve mucho
y me cuesta escribir la palabra amor
porque el amor es una cosa y la palabra amor es otra cosa
y sólo el alma sabe dónde las dos se encuentran
y cuándo y cómo
pero el alma qué puede explicar
por eso mi vecino tiene tormentas en la boca
palabras que naufragan
palabras que no saben que hay sol porque nacen y
mueren la misma noche en que amó
y dejan cartas en el pensamiento que él nunca
escribirá
como el silencio que hay entre dos rosas
o como yo que escribo palabras para volver
a mi vecino que mira la lluvia
a la lluvia
a mi corazón desterrado.

Juan Gelman

Crecer

Posted in Personal, Propios, Reflexiones on marzo 25, 2014 by Oier

Las palabras se agolpan junto a los segundos del reloj y me ahogo en un silencio que sólo me grita a mi.

Yo, yo, yo, solamente yo, solo yo. Hay un infierno en mi.

No hay consuelo, ni tiempo para lamentarse. Desterrado nuevamente, con el fusil a otra parte, a hacer mis guerras a guerrear, a buscar nuevamente un lugar, a crear ese paraíso llamado “hogar”. Morir antes de volver a empezar, aguantar, resistir, cuando no duela todo será más fácil. ¿Cuando no duela? ¿Cuanto falta para eso?

Lo que tuve lo perdí, casi no puedo ni soportar esta idea, y el tiempo me pasa por encima, los días me recuerdan que no se detiene nada, que tengo que echar a andar. No puedo tomarme mi tiempo, llorar, lamentar, entender…

Crecer.

Espero curarme de ti

Posted in Reflexiones on marzo 22, 2014 by Oier

Espero curarme de ti en unos días. Debo dejar de
fumarte, de beberte, de pensarte. Es posible.
Siguiendo las prescripciones de la moral en turno. Me
receto tiempo, abstinencia, soledad.

¿Te parece bien que te quiera nada más una semana?
No es mucho, ni es poco, es bastante. En una
semana se pueden reunir todas las palabras de amor
que se han pronunciado sobre la tierra y se les
puede prender fuego. Te voy a calentar con esa
hoguera del amor quemado. Y también el silencio.
Porque las mejores palabras del amor están entre dos
gentes que no se dicen nada.

Hay que quemar también ese otro lenguaje lateral y
subversivo del que ama. (Tú sabes cómo te digo que
te quiero cuando digo: “qué calor hace”, “dame
agua”, “¿sabes manejar?,”se hizo de noche”… Entre
las gentes, a un lado de tus gentes y las mías, te he
dicho “ya es tarde”, y tú sabías que decía “te quiero”.)

Una semana más para reunir todo el amor del
tiempo. Para dártelo. Para que hagas con él lo que tú
quieras: guardarlo, acariciarlo, tirarlo a la basura. No
sirve, es cierto. Sólo quiero una semana para
entender las cosas. Porque esto es muy parecido a
estar saliendo de un manicomio para entrar a un panteón.

Jaime Sabines

Frase

Posted in Frases, Personal, Reflexiones on marzo 20, 2014 by Oier

“El mundo cambia cuando dos se miran y se reconocen.”

Octavio Paz