La carreta

Caminaba con mi padre cuando él se detuvo en una curva y después de un pequeño silencio me preguntó:
Además del cantar de los pájaros, ¿escuchas alguna cosa más? Agudicé mis oidos y algunos segundos después le respondí:
Estoy escuchando el ruido de una carreta.
Eso es, dijo mi padre, y es una carreta vacía.
¿Cómo sabes que es una carreta vacía, sí aún no la vemos?, le pregunté.
Entonces mi padre respondió:
Es muy fácil saber, a través del ruido que hace, cuando una carreta está vacía. Cuanto más vacía está, mayor es el ruido que produce.

Me convertí en adulto y hasta hoy cuando veo a una persona hablando demasiado, interrumpiendo la conversación de todos, siendo inoportuno o violenta, presumiendo de lo que tiene, y considerando de menos a la gente, tengo la impresión de oír la voz de mi padre diciendo: “Cuanto más vacía la carreta, mayor es el ruido que hace”.

Nadie está más vacío que aquél que está lleno de sí mismo.

2 comentarios para “La carreta”

  1. maravilloso vacío
    acción coherente (coherente con lo que se ES y coherente con lo que se des-esa SER) de vaciar-se/me/te

    no siempre lo peor es estarlleno de Uno
    para mi lo peor es estar lleno de todo menos de uno
    **y no hablo de verse como el centro del todo, no, hablo de conocerse
    y
    de hacerse tal y como de gana, por esto de la paz mental y plenitud espiritual

    ojalá puedas entender algo de lo que (te) escribí líneas arriba, ojalá

  2. Creo que e entendido lo que me as querido decir ;)

Escribe un comentario