Nuestra pasión fue un trágico sainete
Nuestra pasión fue un trágico sainete
en cuya absurda fábula
lo cómico y lo grave confundidos
risas y llantos arrancan.
Pero fue lo peor de aquella historia
que al fin de la jornada,
a ella tocaron lagrimas y risas,
¡Y a mi solo las lagrimas!
Gustavo Adolfo Bécquer