Despues de 4 años, la ví, estaba tomando un cafe en una terraza que habia al lado de la plaza del casco antiguo. Estaba sentada con una chica, charlaban y reian.Hacia 4 años que se habia ido a Estados Unidos con su madre al separarse sus padres. ¿Qué estaba haciendo aquí? Sentia una extraña sensacion a la altura del ombligo, algo vibrante pero tenso.
Mire el reloj, no tenia valor ni tiempo, asi que me giré para marcharme antes de ser descubierto. Tenia que ir al gimnasio como le habia prometido a Vic.
Vic era una explosiva rubia del gimnasio profesora de spinning con la que hacia ya un par de meses habia mantenido una relacion durante un año escaso, pero por falta de profundidad en la relacion y diferencias la deje. Aunque de vez en cuando quedabamos para darnos un revolcón.
-Ei! Ei! Juannnn!
Maldición! Justo cuando habia dado el primer paso para marcharme habia sido descubierto. ¿Qué le diria? Timidamente fui acercandome y al llegar asta su mesa la salude levantando el brazo. Ella me contesto levantandose y dandome un abrazo.
De repente me vino un flashback a la memoria, eran todos los momentos que habia pasado con ella, resumidos en 2 segundos. Aquel olor… a angel y sus penetrantes ojos me ahogaban en el mar que tenian dentro.
-Cuanto tiempo!- dijimos a la vez. -Je je je- reimos a la vez. Y acto seguido volvimos a coincidir y nos callamos los dos.
Estuvimos un buen rato intercambiando nuestras experiencias, asta que su amiga tubo que irse. Nos quedamos solos, mirandonos y riendo. Era tal y como recordaba, estaba tal y como se fue aunque se notaba que habian pasado 4 años y que habiamos crecido y que cada uno habiamos tomado nuestros caminos.
Escribo: Lo siento no podre ir al gym, otro dia.Juan y se lo mando a Vic.
Fuimos a comer y después me enseño su nuevo piso, se iba a quedar a vivir aquí de nuevo.
Abrio una botella de vino y nos pusimos a beber y a hablar en el sofa. Esta vez la conversación fue mas seria, ella empezo a hablarme de algun chico y me preguntaba ami por las mujeres. Después de intercambiar nuestras vivencias, nuestras aventuras y nuestros torridos amores nos silenciamos.
Me quede pensando, habia algo dentro de mi que hacia presion hacia fuera, mi estomago parecia una lavadora.
Me miro a los ojos, me cogio de la mano, como brillaban… y me dio la sensación no se porque de que los mios tendrian la misma expresión.
-Esta vez no tendre que marcharme, tenia muchas ganas de venir, tenia muchas ganas de verte…- me dijo.
-Se a lo que te refieres… yo tampoco e podido olvidarme de mi- contesté
Ella se ruborizo y miro a otro lado.
-A pasado mucho tiempo, 4 años cada uno a dirigido su vida por un camino. A penas sabemos el uno del otro ahora.- dije.
-Ya… tienes razón…- me contestó con voz triste mientras levantaba su mirada a la altura de mis ojos.
-¿Si tu ya no eres lo que fuiste y yo ya no soy lo que fui, como sabes que me quieres, y como sabes que yo te quiero?- le dije.
Se acerco y me beso.

