Cierto
La verdad es como una manta que siempre te deja los pies fríos. La estiras, la extiendes y nunca es suficiente. La sacudes, le das patadas, pero no llega a cubrirnos. Y desde que llegamos llorando hasta que nos vamos muriendo sólo nos cubre la cara, mientras gemimos, lloramos y gritamos.
Sacado de la pelicula El club de los poetas muertos.
Septiembre 16, 2009 a 11:31 AM
Adoro esa película! Que pena que aún exista gente que no sepa apreciarla…
Saludos!!
Septiembre 16, 2009 a 8:18 PM
tengo una de esas mantas…