Cara a cara

Allí estaba yo, con el corazón en un puño y los pulmones en la garganta, y aquel cuchillo ensangrentado. Con que facilidad el filo del destino corta la cuerda de la vida. Tan frió en la acción y tan preciso en la ejecución, como actúa el miedo en cada acometida.
Cubierto de sudor frío y con el pulso intermitente arroje el cuchillo a la alcantarilla, esperando que nadie encontrase el arma del homicidio.
Dicen que he cambiado, que no soy el mismo de antes, que mi expresión da miedo y que el brillo de mis ojos asusta.

Nadie es igual tras asesinar sus temores… y limpiar la sangre con el blanco pañuelo de la osadía.

Cara a cara

4 comentarios para “Cara a cara”

  1. ojalá fuera se pudieran asesinar los temores.

  2. Si se trata de asesinar tus los temores… no creo que ningín juez justo te condene ;)

  3. .per0 si asesinaste a tus tem0res tus oj0s tendrian q desprender seguridad y esperanza Oier..
    .espero ke Los demás se kiv0ken aL interpretar tu mirada.
    .besos.

  4. Las miradas enseñan tantas cosas como las que esconden.

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