Calle del olvido 5º soledad

Existe una calle en cada ciudad por la que nadie quiere pasar. La calle del olvido, se amontona en las esquinas la basura de los sueños rotos y de los sentimientos mal recibidos.
La calle que todo el mundo quiere evitar, pero por la que alguna vez se ha tenido que pasar. De día se llena de sombras y falsos fantasmas, puesto que ningún rayo de sol es capaz de llegar. Por la noche las farolas intermitentes funcionan a medio gas color desesperación. Los pardos gatos abordan los restos dejados, comiendo podridas ilusiones y los sueños en descomposición.

Los únicos pájaros que se atreven a pasar son los negros cuervos acechando cualquier debilidad esperando la minima oportunidad para atacar con su pico de culpabilidad.
Los coches reposan a los bordes de la maltrecha carretera, como intentos fallidos con ruedas pinchadas. Las personas que transitan por esta calle son como espectros con mirada perdida gris mate, y se tropiezan con el tortuoso e irregular arcén. También hay quienes viven en ella, entre cartones de lamento, con sus botellas de escapatoria.

Las trampas aguardan en cada esquina y las luciérnagas engañan con ser falsas estrellas.

7 comentarios to “Calle del olvido 5º soledad”

  1. noto escalofrios al pasar por esa calle,
    puedo oler el miedo…

    genial la entrada!
    mua!!

  2. Me ha gustado mucho, Oier. Creo que vas escribiendo cada vez mejor ;). ¿A que no sabes a qué calle de Bilbao me recuerda…? Un beso, santiaguiño.

  3. supongo que puede que no siempre sea tan mala la calle del olvido… no lo sé…

  4. Gracias por los comentarios.
    Paula-profesora puedo imaginarme a cual te recuerda… lo de escribir creo que ba por momentos, segun que tal de lucido me encuentre, a veces estoy mas espeso que el cemento :S.

  5. Me ha encantado, me ha puesto el bello de punta, es genial.
    La calle del olvido eh? Repleta de sueños e ilusiones rotas, de esperanzas gastadas, de miradas perdidas … Es genial, de verdad.

    Hacia mucho, muchísimo tiempo que no me pasaba, demasiado.

    Un saludo ^^

  6. “[…]Por la noche las farolas intermitentes funcionan a medio gas color desesperación[…]”

    Cada ciudad tiene unas cuantas calles de estas. Es triste, pero al otro lado de los sueños, las esperanzas, la felicidad, todas esconden un color que va del negro al gris. En algunas calles esto se nota más, en otras lo disfrazan los colores, los coches de lujo, los hombres y mujeres de traje, y una falsa moral. Pero en todas las calles hay lugar para la desesperación, la indiferencia… para el drama. Pero no olvides, que en todas ellas hay también un hueco para la risa de los niños ( esos que todos llevamos dentro), para la calma, el bullicio, la alegría…

    Y es que en el fondo todos nos parecemos mucho; y es que, es verdad eso de que después de la tormenta siempre llega la calma (y viceversa), que todo (o casi todo) tiene su opuesto, y sin darnos cuenta los vivimos a la vez, porque en los peores momentos también hay cosas buenas (que estemos ciegos y no las veamos no quiere decir que no las haya) y eso nos pasa a todos, da igual de donde vengamos o hacia donde nos dirijamos.

    Por cierto, me he mudado de blog.

  7. Increible. Casi se me saltan las lagrimas al leerlo. Poca sveces he tenido la suerte de leer un texto tan completo, sincero y lleno de sentimientos tan bien plasmados.

    Escribes realmente bien

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